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LA MARCA EN LOS RALLYES
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Mitsubishi desarrolló una relación legendaria con los rallyes que definió gran parte de su identidad deportiva durante las décadas de 1990 y 2000. La marca japonesa se convirtió en sinónimo de éxito en las competiciones de rally gracias principalmente al icónico Lancer Evolution, una berlina compacta que nació directamente de las exigencias del Campeonato Mundial de Rally (WRC). El Lancer Evolution debutó en 1992 como una versión homologada del Lancer base, equipado con un motor turboalimentado de 2.0 litros y tracción integral. Mitsubishi había aprendido valiosas lecciones con modelos anteriores como el Starion y el Galant VR-4, pero fue con el "Evo" donde alcanzó su máximo esplendor competitivo. El sistema de tracción integral Super All Wheel Control (S-AWC) se convirtió en una de las tecnologías más avanzadas del momento, permitiendo una distribución inteligente del par entre las cuatro ruedas. En el WRC, Mitsubishi logró cuatro títulos de constructores consecutivos entre 1996 y 1999, con pilotos de la talla de Tommi Mäkinen, quien conquistó cuatro campeonatos mundiales consecutivos al volante del Lancer Evolution entre 1996 y 1999. Richard Burns también contribuyó al palmarés de la marca con numerosas victorias, consolidando la reputación de Mitsubishi como una fuerza dominante en el rally mundial. La retirada de Mitsubishi del WRC en 2005 marcó el final de una era dorada.
Mitsubishi es una de las marcas más importantes de la historia del rally-raid y del Dakar, hasta el punto de ser considerada durante años la referencia absoluta del off-road de competición. Su implicación comenzó en 1983 a través de Ralliart, utilizando el Mitsubishi Pajero/Montero, un modelo que combinaba robustez, fiabilidad y una evolución técnica constante. La marca consiguió su primera victoria absoluta en el Dakar en 1985, iniciando una trayectoria que acabaría convirtiéndose en legendaria. Durante las décadas de 1990 y 2000, Mitsubishi perfeccionó el concepto hasta llegar al Pajero Evolution, un prototipo cada vez más sofisticado, con versiones de tracción total, motores atmosféricos y posteriormente diésel, y una fiabilidad casi insultante para la competencia. Este trabajo culminó en un dominio sin precedentes: 12 victorias absolutas en el Dakar, incluyendo una racha histórica de siete triunfos consecutivos entre 2001 y 2007. En 2009, coincidiendo con la salida del Dakar de África y la crisis económica global, Mitsubishi anunció su retirada oficial del rally-raid.