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LA MARCA EN LOS RALLYES
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Audi AG es un fabricante de automóviles alemán fundado en 1909 por August Horch y con sede en Ingolstadt. Integrada en el Grupo Volkswagen, la marca es reconocida por su innovación tecnológica y su lema “Vorsprung durch Technik” (“A la vanguardia de la técnica”). En el mundo de los rallyes, Audi es especialmente recordada por haber cambiado la historia de este deporte a principios de los años ochenta con la introducción de la tracción total permanente quattro.
Los primeros pasos de Audi en los rallyes llegaron a finales de los años setenta, pero el verdadero punto de inflexión se produjo en 1980 con la homologación del Audi Quattro para el Grupo 4 y, poco después, para el Grupo B. Fue el primer coche de rallyes con tracción total que compitió al más alto nivel, revolucionando la disciplina y obligando al resto de fabricantes a adoptar la misma tecnología.
El Audi Quattro A1 y A2 dominaron las primeras temporadas de la nueva era, logrando victorias en pruebas como Montecarlo, Suecia, Portugal o San Remo, con pilotos como Hannu Mikkola, Michèle Mouton, Stig Blomqvist y Walter Röhrl. En 1982, Audi ganó su primer Campeonato de Constructores del WRC, y en 1983 Mikkola obtuvo el título de pilotos. La francesa Michèle Mouton se convirtió en la primera mujer en ganar un rally del Mundial (San Remo 1981) y en luchar por el campeonato, un hecho histórico.
La evolución llegó con el Audi Sport Quattro (1984), una versión más corta y potente diseñada para enfrentarse a rivales como el Peugeot 205 T16 o el Lancia Delta S4. En 1984, Audi volvió a conquistar el título de constructores y Stig Blomqvist fue campeón del mundo de pilotos. Sin embargo, con la escalada tecnológica del Grupo B, el Quattro empezó a quedar atrás frente a los prototipos más ligeros y radicales.
Audi también es recordada por sus exhibiciones fuera del WRC, especialmente en la Subida a Pikes Peak en Estados Unidos. Entre 1985 y 1987, con Walter Röhrl, Michèle Mouton y Bobby Unser al volante, los Audi Quattro conquistaron la famosa montaña, consolidando su imagen de coches imbatibles en tracción y potencia.
Tras el final del Grupo B en 1986, Audi se retiró del Mundial de Rallyes para concentrarse en circuitos y turismos, pero el legado de la tecnología quattro marcó un antes y un después en la historia del automovilismo. En épocas recientes, aunque Audi no ha vuelto oficialmente al WRC, su herencia sigue presente en el Grupo Volkswagen a través de marcas hermanas como Volkswagen (Polo WRC) o Škoda (Fabia Rally2).
En conjunto, la historia de Audi en los rallyes está marcada por una palabra: revolución. Con la llegada del Quattro, Audi no solo ganó campeonatos, sino que transformó para siempre la manera de concebir un coche de rallyes.