El Fiat 131 Abarth fue el coche con el que Fiat dominó el Mundial de Rallyes a finales de los 70, logrando los títulos de constructores en 1977, 1978 y 1980. Preparado por Abarth sobre la base del 131 Mirafiori, montaba un motor 2.0 de 16 válvulas y tracción trasera, con unos 230 CV y menos de 1.000 kg de peso. Pablo de Sousa y Pedro García pilotando un Fiat 131 Abarth obtuvieron la segunda posición en el IX Rallye Talavera de 1982, solo superados por el Porsche 911 de Beny Fernández. Para su referencia U10549S300 SCX se basó en este Fiat 131 Abarth.