El Citroën Xsara WRC debutó en 2001 como el primer coche de rally desarrollado íntegramente por Citroën Sport para el Mundial de Rallyes. Equipado con motor 2.0 turbo, tracción total y cambio secuencial, destacó por su equilibrio y fiabilidad. Carlos Sainz y Marc Martí con un Citroën Xsara WRC del equipo Citroën Total WRT, consiguieron la tercera posición en el 71 Rallye Automobile Monte-Carlo de 2003. Altaya se basó en este coche para su modelo de la colección PRO, aunque probablemente con la adición de la farera del morro.