El SEAT Ibiza Bimotor fue un prototipo de rally desarrollado a mediados de los años 80, famoso por montar dos motores 1.5 litros, uno delantero y otro trasero, que le otorgaban tracción total y cerca de 300 CV. Concebido inicialmente para el Grupo B, el proyecto sobrevivió brevemente tras su desaparición, adaptándose a Grupo A. Compitió en rallyes y subidas de montaña. Su gran complejidad mecánica y fiabilidad limitada impidieron una carrera deportiva prolongada, quedando como uno de los experimentos más singulares del automovilismo español. Tecnitoys seguramente se basó en el prototipo del equipo de Seat Sport que pilotaron Josep maria Servià y Lluís Corominas en 1988, para su modelo referencia 6703.