Carlos Sainz y Andreas Schulz consiguieron una muy meritoria tercera posición en la décimo novena edición de la prueba de la Baja Portalegre de Portugal (2005), en la cual Sainz se estrenaba como piloto de "rally-raid" al volante de un Volkswagen Touareg 2, en preparación del Dakar del año siguiente. El Volkswagen Race Touareg 2 fue un prototipo T1 de rally-raid con chasis tubular, carrocería inspirada en el Touareg de serie y tracción total permanente. Montaba un motor diésel 2.5 TDI de cinco cilindros, alrededor de 275–280 CV, pensado más para resistencia y navegación que para sprint puro. Fue rápido pero aún frágil, el paso previo al dominador Race Touareg 3.